Fundas de almohada de seda
Tres gramajes de la misma seda de morera: 19, 22 y 25 momme. Cuanto más alto, más peso y más lavados aguanta.
Tres gramajes de la misma seda de morera: 19, 22 y 25 momme. Cuanto más alto, más peso y más lavados aguanta.
Funda de almohada de seda 25 momme — la más gruesa, para quien ya duerme en seda
Funda de almohada de seda 22 momme — más cuerpo y muchos más lavados
Funda de almohada de seda 19 momme — despierta sin marcas y sin encrespado
El momme mide cuánta seda hay por metro cuadrado: es el equivalente a los hilos de una sábana. Cuanto más alto, más densa es la tela y más lavados aguanta. Por debajo de 16 la seda es tan fina que se engancha y se rompe en pocos meses, así que el estándar de calidad para ropa de cama empieza en 19.
Las tres hacen lo mismo: el pelo resbala en vez de engancharse y la piel no se marca contra la tela. Lo que cambia es cuánto te va a durar. Lo contamos entero en qué es el momme.
La almohada estándar española es de 50 × 75 cm y la de cama grande, 50 × 90 cm. Nuestras fundas de 22 momme vienen en medidas convertidas desde pulgadas (51 × 76 y 51 × 91 cm), que valen igual. Mide tu almohada antes de pedir: es la causa número uno de devoluciones en este producto.
Satén no es un material: es una forma de tejer, y casi siempre se hace con poliéster. Brilla parecido y cuesta seis euros, pero no respira, se suda debajo en verano y hace bolitas en dos meses. Todo lo que vendemos aquí es seda de morera 100 %, por las dos caras. La diferencia, con detalle, en seda o satén.
A mano en agua fría o a máquina en bolsa de malla, programa delicado a 30 °C. Sin suavizante —deja una película que quita justo el deslizamiento por el que la has comprado— y nunca en secadora. Se seca a la sombra en un par de horas. Guía completa: cómo lavar la seda.