Qué es el momme y por qué casi ninguna tienda te lo dice

Rollo de tejido claro sobre una mesa de madera con una cinta métrica de sastre al lado

Si has mirado fundas de almohada de seda, habrás visto un número raro suelto por ahí: 19 momme. 22 momme. A veces «22mm», que confunde todavía más porque parece milímetros y no lo es.

Merece la pena entenderlo, porque es el único número que permite comparar dos sedas. Y porque el hecho de que muchas tiendas no lo publiquen no es un descuido.

Qué mide exactamente

El momme (se pronuncia momi, viene del japonés monme) es una unidad de peso por superficie. Técnicamente: el peso en libras de una pieza de tela de 45 pulgadas de ancho por 100 yardas de largo. En cristiano:

El momme mide cuánta seda hay por metro cuadrado. Más momme = más seda = tela más densa, más pesada y más duradera.

Es exactamente el mismo concepto que los hilos de una sábana de algodón o los gramos de una toalla. La diferencia es que en la seda no se cuentan hilos, se pesa.

Para hacerse una idea: 1 momme equivale aproximadamente a 4,34 g/m². Una seda de 19 momme pesa unos 82 g/m²; una de 25, unos 108 g/m².

La escala, tramo por tramo

Momme Qué es Para qué
6-12 Seda muy fina, casi translúcida Pañuelos, forros, ropa fluida. No para ropa de cama.
13-18 Fina. Se engancha y se desgarra con el uso diario Es la que se cuela en las fundas «de seda» baratas
19-22 El estándar de calidad para ropa de cama Fundas de almohada, antifaces, gorros. El punto dulce
22-25 Densa, con cuerpo y mucha caída Fundas de gama alta y sábanas
25-30 Muy densa, casi de tapicería fina Poco común. Más peso que ventaja real en una almohada

El punto que importa: por debajo de 19 la seda no aguanta el uso diario de una funda de almohada. No es que sea peor: es que va a fallar. La fibra es demasiado fina para soportar el roce de una cabeza siete horas al día y ciento cincuenta lavados.

Por qué 19, 22 y 25 y no cualquier número

Porque son los gramajes que la industria de la seda produce de forma estándar. Encontrarás también 16 y 30, pero el grueso del mercado serio se mueve en ese rango, y todo lo que hay entre medias suele ser marketing.

19 momme

El estándar. Ligera, fresca, con la caída clásica de la seda. Es donde empieza la calidad de verdad y donde está la mejor relación entre lo que pagas y lo que recibes. Si es tu primera funda de seda, es esta. Aquí está la nuestra: funda de almohada de 19 momme.

22 momme

Un 15 % más de seda. Se nota en el peso, en cómo cae y —esto es lo importante— en cuántos lavados aguanta. Si vas a lavarla cada semana durante años, la diferencia de precio se amortiza. La nuestra: funda de 22 momme. También el gorro de dormir es de 22.

25 momme

La más gruesa que vendemos. Tiene un tacto casi de tela noble, opaca, con mucho peso. Es un capricho más que una necesidad, y lo decimos: a partir de 22 la mejora es cada vez menor. Si aun así la quieres: funda de 25 momme.

La pregunta incómoda: ¿por qué no lo publican todos?

Publicar el momme cuesta cero. Es un dato que el fabricante conoce y que cabe en el título del producto.

Si una tienda vende «funda de almohada de seda 100 %» y en ninguna parte de la ficha aparece el gramaje, hay dos explicaciones posibles. Una es que no lo sepan, lo cual ya es un problema. La otra —la habitual— es que el número no ayuda a vender: que sea 16, o 12, o que sea seda mezclada.

Lo mismo pasa con «seda de morera de primera calidad», «grado 6A» o «seda premium» sin ninguna cifra al lado. Son adjetivos. El momme es un número.

Nuestra regla en esto es sencilla y a veces nos deja en peor lugar: si no lo podemos demostrar, no lo escribimos. Por eso el momme va en el título de cada ficha, y por eso no verás la palabra «OEKO-TEX» en ninguna: nuestro proveedor no nos ha dado el número de certificado, y sin número no vale de nada.

Momme y grado no son lo mismo

Verás también «grado 6A». Es otra cosa: el grado mide la calidad del hilo (longitud del filamento, uniformidad, ausencia de defectos), en una escala que va de C a A y luego de 2A a 6A. El 6A es el hilo largo y uniforme, el bueno.

Así que son dos ejes distintos: el grado dice qué tal es el hilo, el momme dice cuánto hilo hay. Una seda puede ser 6A y de 16 momme —hilo excelente, tela fina— y no servirte para una almohada. Necesitas los dos datos, y de los dos el que más se esconde es el momme.

Cómo usarlo cuando compares

  1. Busca el número. Si no está en la ficha, escribe a la tienda. Si no responden con una cifra, ya tienes tu respuesta.
  2. Desconfía de la mezcla de unidades. «22mm» quiere decir 22 momme; nadie vende una funda de 22 milímetros de grosor.
  3. Compara a igualdad de momme. Dos fundas de 19 momme son comparables por precio. Una de 19 contra una que no lo dice, no.
  4. Comprueba que es por las dos caras. Hay fundas con una cara de seda y otra de algodón o poliéster, que cuestan la mitad y se anuncian igual. Si no dice «doble cara», pregunta.

Si quieres verlo aplicado, están las tres en fundas de almohada de seda, con el gramaje delante en cada una. Y si te queda alguna duda suelta, la tenemos respondida en preguntas frecuentes.

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