Si al levantarte notas las huellas de los pliegues de la funda, revisa cómo queda sobre la almohada. El tejido es parte de la experiencia, pero el ajuste y el estado de la funda también merecen atención. Una superficie lisa y bien colocada hace la cama más agradable.
Comprueba el ajuste antes que el color
Mide el ancho y el largo de la almohada. No todas las fundas llamadas estándar tienen las mismas dimensiones. Nuestra funda de seda de morera de 22 momme con cierre de sobre ofrece medidas de 51 × 76 y 51 × 91 cm; otras referencias del catálogo tienen medidas diferentes.
Busca un acabado que te guste tocar
El momme describe el peso del tejido de seda. Las opciones de 19, 22 y 25 momme permiten comparar distintos gramajes, no promesas de rejuvenecimiento. Revisa si la seda está en ambas caras o si el diseño combina una cara de seda con otro material.
Cuida los pequeños detalles
Coloca la funda sin arrugas grandes y mantén la cremallera, si la tiene, alejada de la zona de apoyo. Lava según la etiqueta y guarda la funda completamente seca. Si buscas una sensación distinta al acostarte, empieza por una pieza y valora tu propia comodidad.